Ex Convento Café

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Verdades y Mitos sobre Freddie Mercury

Queen y el vértigo de la cima

En los años ochenta, recién Queen había lanzado su onceavo disco oficial, "The Works", también fue puesto a la venta un libro escrito por Roy Thomas Baker y Jerry Hopkins (uno productor de los primeros discos de Queen y el otro biógrafo de estrellas de rock) llamado "Working Under Pressure" que en realidad estaba orientado a David Bowie. Dicho libro duró poco en circulación después de que Elektra interpusiera algunos recursos legales por el título y por implicar al grupo y mencionar datos que la disquera llamó "imprecisos" respecto a la relación legal del grupo con EMI Capitol y su acuerdo con Elektra. Pero básicamente el libro era una dura respuesta a las difamaciones que Paul Prenter arrojó sobre el vocalista Freddie Mercury aproximadamente en la misma época del concierto "Live Aid" y a la vez una reivindicación para Bowie. El punto es que en ese libro de 1985 mencionaron algunos detalles de Queen que aparecieron en la película como el eventual distanciamiento entre Mercury y el resto del grupo a partir de 1977, justo cuando Prenter comenzó a asesorar a Freddie respecto a su vocalización y presencia pública ante los medios (y con el que sostuvo una caótica relación sentimental), las discusiones entre el baterista Roger Taylor y Freddie respecto a los coros operísticos de "Bohemian Rhapsody", el incipiente alcoholismo y adicciones al tabaco y cocaína del cantante y muy particularmente la casi pelea a puños entre Roger y Freddie tras quedar en desacuerdo por grabar algunos temas que a Roger no le parecían ser música Rock como "Another one bites the dust" y la mayoría de los que conforman el peor disco del grupo, "Hot Space". Dicha bizarra pelea en la que Roger llevaba las de perder, dividió mucho a estos dos por mucho tiempo a partir de 1980 pero desde luego a Roger Tayor no le faltaba razón. En resumen, el libro de marras llegó a mis manos a través de una tía en California y como regalo de navidad, obviamente lo leí y quedó por ahí en la vida de estudiante que el viento dejó en algún otro lado. De ese libro me quedó muy en la memoria la manera en que Bowie, antagonista de Mercury, llegó al estudio, hizo algunos comentarios mezquinos y fue retado por Taylor a "hacer algo mejor", cosa que el Ziggy Stardust hizo tomando el micrófono y cantando sobre una línea de bajo que John Deacon estaba haciendo a modo de ejercicio (John siempre digitaba su bajo para no inmiscuirse en discusiones cuando había alguna, tal y como lo muestra la película). Otro poderoso detalle fue la charla que sostuvieron para volver a grabar con Freddie en la que le hicieron salir de la oficina, aunque no fue por "Live Aid" sino de hecho antes de grabar "The Works" pero en la que que establecieron que nadie más intervendría en las decisiones del grupo. Otros épicos detalles fueron las dos frases "matonas" que Roger Taylor y el guitarrista Brian May le dijeron en su momento a Mercury, Roger al señalar cruelmente que: "Nosotros te dimos la oportunidad de tocar con nosotros" (en referencia a que Freddie pidió entrar al grupo cuando aún se llamaban "Smile") y Brian al hacerle hincapié al vocalista con: "Somos un grupo de Rock Freddie, no somos Village People".

Ahora bien. Después de que "Bohemian Rhapsody" fuera lanzada en 2018 mucha gente se opinó a sí misma como fan de Queen y entre los que realmente lo somos desde aquellos gloriosos años hasta la nueva generación, eso no deja de ser cierto pero también se presta a las exageraciones lógicas de la moda. Muchos ubican temas como "I want to break free", "Another one bites the dust", "Radio Gaga", "Crazy little thing called love", "We will rock you" (despiadadamente versionada hasta el cansancio) y probablemente clásicas como "Bohemian Rhapsody", "We are the champions" y "Somebody to love" pero no conocen a fondo el verdadero buen trabajo que hizo de Queen una leyenda. A partir de colocada la película de 2018, producida por Roger y Brian, las exageraciones virales de facebook en manos de "Cultura Colectiva" (que tiene de todo menos cultura ni verdad) y otros fanáticos varios, hicieron que Freddie Mercury fuera señalado como "La mejor voz de todos los tiempos" de hecho colocándolo por encima de sus colegas en la banda. Lo cierto es que si bien la voz de Freddie fue característica, definitivamente la guitarra de Brian May ha sido por mucho el sonido mismo del grupo, así como los experimentos técnicos tanto de él como de John Deacon y Roger Taylor (ellos inventaron el efecto que hace que la voz y la guitarra se repitan como si fueran dos al mismo tiempo). Tampoco se pueden dejar fuera las voces ni de Brian ni de Roger, quien por cierto es el que le da vida a los dichosos "Galileos" de "Bohemian Rhapsody" tal y como lo señala el filme. En resumen es necesario mencionar que Freddie Mercury era una gran voz pero desde luego no era la mejor de todos los tiempos y la historia así lo hace ver ya que vocalistas como Roger Daltrey (The Who), Paul Rodgers (Free), Ian Gillan (Deep Purple) y Robert Plant (Led Zeppelin), entre otros, eran retos sumarios en el ánimo de Mercury y a los que nunca pudo hacerles sombra. Desde luego que hay otros talentos de Freddie Mercury que jamás podrán ser ni discutidos ni debatidos como eran su habilidad para componer por sí mismo temas complejos que hoy son históricos, su visión musical, su dominio escénico y muchas otras cosas en las que Freddie Mercury sí fue el primero.

Pero también hay que tomar en cuenta un severo complejo que Mercury sufría, el de sentirse ignorado. Los primeros cuatro discos de Queen, los mejores de hecho, muestran a un Mercury Maestro dominante de la música y la voz aparte de ser el precursor de una imagen en stage que justificaba al ente "hombre/mujer" muy reconfortante para algunas consciencias liberales y básicamente una revolución por sí misma en sentidos artísticos que aún hoy son vilipendiados, incluso el del diseño gráfico (Freddie hizo todas las portadas y el logo del grupo). Freddie sufrió, según él mismo lo dijo varias veces, de cierta soledad en sus días de colegio y luego vino la persecución política cuando Zanzibar dejó de ser colonia británica y la familia Bulsara tuvo que emigrar a Londres. Sus diferencias étnicas en su momento fueron objeto de burlas y acoso social y Farouk (su nombre real) fue confinado a la soledad de su habitación en casa o en el colegio, como ya mencioné arriba. Mercury era definitivamente un genio, un cerebro científico y artístico pero la Inglaterra de los primeros años sesenta, tan inclinada al nacionalismo, lo limitaba de manera dramática. Sus contactos con el naciente MOD londinense y el advenimiento de la beatlemanía lo animaron a dedicarse más a su indiscutible habilidad de tocar el piano y la guitarra (así es, Freddie también tocaba la guitarra) y cantar favorecido por sus incisivos adicionales que tan famosos se hicieron también. De alguna manera Mercury, por ese entonces autollamado Frederick Bulsara, encajaba en la postura irónica y cruda de un John Lennon rebelde así como en el cinismo del Rolling Stone Keith Richards y sus héroes del momento eran The Who, Yardbirds, Eric Clapton y Jimi Hendrix, a quien adoraba de manera particular. De ese modo Mercury palió su inseguridad y se refugió en el "Showbizz" aunque de manera más bien externa. Pero eso fue precisamente el motor inspirador que le hizo patológicamente perfeccionista y le valió haber creado grabaciones maestras a la altura de la multicitada y harto conocida el día de hoy como lo es "Bohemian Rhapsody". Resulta peculiar pensar que los demos que dieron lugar a discos como "Queen" (1973) y "Queen II" (1974) fueron trabajados en un tiempo récord de una semana en ratos de "tiempo muerto" en el que los estudios no eran utilizados por nadie y, no obstante eso, muchos pasaron a ser parte de las grabaciones finales. Si Mercury era un bisoño "Paki" (así les llamaban a los paquistanís en Londres por ese entonces) en las calles del Shepperd´s Bush y el Picadilly Circus (no, no es un circo, así se llama el lugar), en el estudio y en el escenario Freddie Mercury era tan Dios como se le pudiera haber considerado a Eric Clapton. Sus temores infantiles y de adolescente los combatió escribiendo canciones y creando su personaje escénico y su carácter pretendidamente extrovertido eran un mecanismo de defensa ante sus demasiados complejos por ser moreno, delgado y por tener los dientes prominentes. Irónicamente mucha gente por esos días de debut creía que el vocalista de unos tales "Queen" era una lesbiana con nombre masculino.

En los años setenta Freddie Mercury se reinventó varias veces hasta que tuvo la poca fortuna de darse de cara con la moda de las discotecas (hoy llamadas antros) y el naciente activismo pro derechos homosexuales. En esas reinvenciones pudimos conocer al menos a tres Freddies diferentes como el Dandy de cabello largo y ropas "Glam", el arlequín con leotardos y el gamberro de chaqueta de piel y playeras con el logo de Flash Gordon. En ese periodo Queen podía viajar al espacio sideral compitiendo con los también mencionados Daltrey, Gillan y Plant y a la vez darse unos picones con el eterno burgués perverso del rock, Mick Jagger de los Rolling Stones. Freddie fue definitivamente un ícono del Rock a partir de "Killer Queen" ("Sheer heart attack," 1974) hasta probablemente "Don´t stop me now", incluído en el disco en el que Queen comenzó su declive creativo, "Jazz" (1978) y en el que el alarde de maestría dio paso a lo comercial con sus también hostigantes "Fat bottomed girls" y "Bicycle Race". Según Baker y Hopkins, este periodo fue el que comenzó a marcar ciertas diferencias entre Freddie con Brian May y Roger Taylor aunque siempre estaba tímidamente respaldado por John Deacon. A decir de muchos expertos, el lanzamiento de "Queen Live Killers" definió el final de esa primer época de Queen como grupo de Rock, misma que se caracteriza por ser del orden de bandas Monstruo como los propios The Who, Led Zeppelin, Jethro Tull, Genesis, Passport, Yes, Premiata Forneria Marconi, Deep Purple, Judas Priest, Rush, Pink Floyd y Kansas, esta vez haciéndole fuerte sombra a un diluido y debilitado Paul McCartney que ya hacía discos por encargo comercial. Después de "Live Killers" (uno de los mejores discos en vivo en la historia del Rock) Queen se inclinó dramáticamente hacia el "Techno Disco" cayendo abruptamente bajo su calidad acostumbrada. El soundtrack de "Flash Gordon" fue en realidad una invitación que Dino De Laurentis, productor y director de ese filme, a Brian May para hacer la música de la película pero Brian aprovechó para levantar los votos del público hacia el grupo, lo que consiguió por poco tiempo y hoy ese disco no es considerado malo, simplemente ni siquiera es considerado un disco en forma. Pero "Hot Space" es en definitiva el peor disco que Queen haya hecho en toda su historia y esto debido en mucho a los complejos de Freddie señalados atrás en los que necesitaba sentirse aceptado y Paul Prenter le había convencido de que la música disco era la tendencia. Este periodo fue el de "Pago por audacia" ya que fue el que más confrontó a Queen con su vocalista y eso se puede ver en los discos solistas de Roger Taylor ("Fun in Space") y Brian May ("Star Fleet Project"), ambos de 1984 en los que también ambos tocan con un sonido bastante más rock que siquiera como Queen y de hecho fue cuando se dio la pelea Roger vs Freddie, reseñada en la película. Es un dato poco conocido que Brian y Roger coquetearon con Ronnie Jame Dio para que este reemplazara a Freddie dentro de Queen ("Like a rainbow in a dark" del vocalista Ronnie tuvo una versión "entre amigos" con Brian y Roger pero luego fue grabada en forma con sus propios músicos) y aunque hasta el día de hoy Roger y Brian niegan tal hecho, bastantes testigos, incluido Ronnie, dieron fe de eso.

Los problemas de Queen como grupo no terminaban de acabarse, cuando realizaron la grabación de "The Works" había tantos problemas administrativos como líos personales se pudieran contar, sin embargo en cierto modo el disco marcó cierto regreso del grupo al rock aunque su tributo a "Metropolis" (la primer película Dark Fiction realizada por Fritz Lang en 1927) en "Radio Gaga" fue considerada como parte de lo más comercial del grupo junto a su medrosa y gatuna "I want to break free", que muchos consideran el momento en que Freddie salió del closet (y que les valió una estrepitosa caída de su popularidad en Estados Unidos). Aparte de esos dos temas el disco "Per sè" es un mejor trabajo que "Hot Space" aunque bastante menos bueno que "The Game" (1980). Sin embargo "The Works" marcó un buen comienzo después de peleas y alegatos aunque muestra a un Freddie Mercury con la mitad de capacidades creativas que tuvo en los años setenta, nada que pudiera compararse con las grandilocuencias de "Bohemian Rhapsody" o "Somebody to love", aunque "A hard life" resulta ser una canción excelente. A pesar de esa caída Freddie Mercury siguió siendo el Freddie Mercury de voz intensa en un disco de campo minado como es "A Kind of Magic" en el que hubo buenas cosas pero siguieron a tientas dentro de lo mercantilizado, aunque es cierto que este disco les dio oportunidad de realizar una de sus más ambiciosas y redituables giras mundiales: "The Magic tour". Aún con el silencio posterior derivado de su diagnosticado VIH en 1987, Freddie Mercury y Queen dejaron con "A Kind of Magic" un buen revuelo comercial que los mantuvo vigentes como artistas del momento, no así como leyendas del rock como antaño, y la generación nacida a mediados de los setenta terminaron vinculándolos con artistas del tipo mercader como Michael Jackson y el señalado Paul McCartney, ni siquiera el "Live Aid", en donde arrasaron, pudo devolverlos a la altura de Led Zeppelin o The Who, incluso fueron abatidos como rockeros por grupos más jóvenes como Van Halen, Iron Maiden y hasta los caseros Metallica. Aún con su excelente voz Freddie Mercury se había convertido en un artista vodevil en los años ochenta.

Según Brian May en una entrevista de 1994, tres años después de la muerte de Mercury, el cantante era descuidado y poco disciplinado (también mencionado en el libro citado al principio) y de hecho le gustaba la juerga tanto como tocar el piano. Padecía nódulos en la garganta, fumaba de manera alarmante y era capaz de beberse una botella de champagne en un par de horas. Resulta necesario destacar que Freddie estaba desgastado físicamente en la grabación de "The Miracle" (1987) y completamente mermado en la de "Innuendo" (1991) pero su voz siguió siendo la misma al final de los 18 años que duró la carrera musical de Queen. Cuando entre 1988 y 1990 se rumoreaba que Freddie padecía SIDA, muchos fanáticos nos negamos a aceptar tal cuestionamiento dado que los discos recientes marcaban un cantante en forma, así que sorpresivo y amargo fue saber el 24 de noviembre de 1991 que: "Falleció de SIDA el cantante Freddie Mercury". Por mucho, el cantante que siempre vivió e hizo las cosas a su modo aunque a veces las hiciera mal. Al cerrar el día Freddie está lejos de ser "La mejor voz de todos los tiempos" (Frank Sinatra y Elvis Presley podrían desmentir eso si vivieran) pero sin duda sí es un artista único en demasiadas cosas, se exigió mucho a sí mismo y logró que su música trascendiera al nivel de grandes dentro del rock como los Beatles y el propio Elvis pero también al nivel de Mozart y Chopin, cuando Queen hacía buena música.

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Messy Blues

Minnie The Moocher, Tan incorrecta ella.

Recordando a Betty Boop y a Cab Calloway

Hoy en día, siglo XXI, es muy común encontrar la imagen de Betty Boop adaptada a toda clase de modas y tendencias, desde una Betty muy Hippie hasta una muy roñatonera pasando por Betty Boop MOD y Betty Boop en Harley Davidson, vamos, hasta Betty Boop vestida de vaquera en la publicidad de eventos de música grupera. Célebre fue el refresco "Lulú Boing" fabricado por la cooperativa mexicana "Pascual Boing" en el que apareció precisamente la cara de Betty a la que todo mexicano nacido entre 1960 y 1999 identificó como Lulú y no como Betty Boop. Pero así es la cosa, su verdadero nombre es Betty Boop.

No me detendré en la biografía del cartón animado (misma que pueden leer aquí) sino en lo que realmente representó socialmente hablando en el mundo de los aliados ganadores de la primera guerra mundial. Betty fue el personaje contestatario, inconforme y social y moralmente más incorrecto de aquellos años 30´s en que fue creada a partir de, sí ríanse, una perrita bailarina. Su personalidad humana fue establecida hasta el primer corto de ella llamado "Platos Vertiginosos" (Dizzy Dishes) y de hecho la empresa Paramount Pictures primero la presentó como novia de Popeye y como la novia de Koko el payaso más tarde (ya andaba de canija la Betty jajajajaja). Pero la personalidad sexual y seductora de Betty Boop no llegó en seguida, primero fue objeto de varios experimentos y finalmente Max Fleischer, su creador, se basó en la actriz Helen Kane para antropomorfizarla de la manera en que se le conoce y así debutó en su primer gran estelar en el corto de Terror-Comedia "Minnie The Moocher". Como todos saben, la aventura de la adolescente rebelde que se escapa de casa acompañada de su fiel amigo Bimbo para adentrarse en un bosque a media noche y encontrarse con espectros y una morsa fantasma, el genial Cab Calloway, cantando "Minnie The Moocher". La caricatura en realidad no tiene un argumento muy profundo pero habrá que tomar en cuenta la época y precisamente por la época fue que "Minnie The Moocher" fue prohibida por un buen rato para ser exhibida en las salas de cine, incluso luego con el advenimiento de la televisión también estaba "castigada" por la deliberada liberalidad de la falda corta que por ese tiempo era más propia de las cantantes y bailarinas de salón de variedades para caballeros. En su tiempo Betty Boop fue la enemigo a vencer por parte de la santiguada sociedad estadounidense. Así y todo, Betty Boop se convirtió en la fantasía sexual de muchos norteamericanos adolescentes y algunos adultos hechos y derechos pero también de muchas mujeres en un mundo en que el lesbianismo no solo era visto como incorrecto sino que incluso estaba prohibido. En los años 60 el grupo de rock The Who hizo un extraordinario tributo a Betty Boop (y a Bettie Page al mismo tiempo) en su canción "Pictures of Lilly".

Betty Boop fue la descripción misma del símbolo feminista y al mismo tiempo de los submundos dignos de Hades que sacudió a la sociedad poniendo en alto la figura de la mujer como dominio y alentando la rebeldía femenina luego utilizada por movimientos menos inocentes como el Swinger y las Open Relations nacidos en Europa partir de los años 50 y en los que la mujer rompió con los estatutos de patriarcado y exclusividad masculina en el sentido de la poligamia y la sexualidad abierta. No obstante lo anterior, Betty Boop seguía siendo una definición Dark-Dreaming de lo que las mujeres del mundo libre deseaban ser. No en balde a partir de ella surgieron las modelos del tipo Sexy Pin Up y se dio el paso a modas revolucionarias de los años 60 como la un tanto superficial moda de la minifalda (que a los hombres no nos disgusta si la chica tiene buen cuerpo, claro) y la inclusión de las mujeres en el mundo laboral e intelectual. Resulta así bastante extraño pensar que la líder del feminismo moderno sea... un dibujo animado.

Pero Betty Boop tuvo y tiene hoy en día un fuerte lazo con su nickname "Minnie The Moocher" y con su padrino el jazzista Cab Calloway, sin ninguno de ambos Betty Boop sería Betty Boop. Cab Calloway, quien también inspiró a Germán Valdés para crear su personaje de Tin Tán, estableció muchos parámetros de la musicalización de las películas y la creación del formato "Soundtrack" que luego representaría un gran negocio para las productoras de películas. Cab fue por sí mismo la escuela del Scat-Jazz trayendo de regreso el "Shouting" de los campos de algodón de sus ancestros y sus juegos vocales en duelo con la trompeta y el saxofón de su orquesta y de hecho los tributos como el cameo de Cab en "The Blues Brothers" son la afirmación de que Cab Calloway y Minnie The Moocher son parte de la cultura norteamericana como lo son las motos Harley Davidson y las guitarras Fender.

Hoy es común salir a la calle y ver cómo todos esos jóvenes que gustan del reggaetón (que para quien esto escribe no es ni música ni cultura) suelen portar imágenes de Betty Boop ataviada al estilo "Chaka" (así se llama, ustedes disculpen) así como cientos de versiones puestas al día del cartoon original de Max Fleischer. Lo cierto es que Betty Boop es netamente sajona y surgida de una idea alemana de chica montañesa que con el tiempo pasó a hacer de todo tipo de cosas, hasta alegrar un poco este loco mundo tan contaminado y maltratado tanto ambiental como culturalmente.

Un Viva por Betty Boop y Cab Calloway.

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Messy Blues

Ex Convento de San Hipólito - Parte I

Hospital de San Hipólito
Documento de reseña propiedad del Archivo General de la Nación usado bajo permiso
Obras de restauración 1999
Aún se aprecia el mobiliario de
"La Hostería del Bohemio",
hoy desaparecida.

Transcripción: Tonatiuh Hendricks (Messy Blues)

Bernardino Álvarez llegó a la Nueva España como joven y aventurero soldado a guerrear contra los chichimecas de Zacatecas. De vuelta en la Ciudad de México, capitaneó a una pandilla de jugadores de naipes. Un homicidio en riña, en que se vio mezclado, lo condenó a servir como forzado en la flota que exploraba el oriente. En Acapulco, con la ayuda de una enamorada, logró burlar a sus custodios y embarcarse hacia el Perú, donde permaneció treinta años, se hizo muy rico y volvió a la Nueva España dispuesto a disfrutar de su fortuna. Para que viniese a compartirla, le escribió a su madre, pero Doña Ana de Herrera ya vestía hábito de beata; sabía que los bienes terrenales son pasajeros y exhortó a su hijo, en su carta respuesta, a emplear su caudal en servicio de Dios y del rey.

Conmovido, persuadido y resuelto, Bernardino visitó burdo sayal y entró a servir como enfermero en el Hospital de la Concepción al que dio cuantiosas limosnas y al que sirvió diez años. En los cuales pudo observar que los seres más desvalidos entre los pobres del mundo eran los ancianos y los locos pues si mansos se burlaban de ellos, furiosos los azotaban y aprisionaban como bestias.

Década de 1970's
Fuente central en el patio
Bernardino decidió erigirse el protector de los locos. Consiguió que la ciudad le otorgase un solar vecino de la ermita de San Hipólito (cuatrocientos pasos de marca mayor en cuadro) que amplió por compra de más terreno. Y con licencia del arzobispo Montufar y aprobación del virrey Don Martín Enríquez, construyó poco a poco el alojamiento en que albergaba a los convalecientes de los hospitales del Amor de Dios y de la Concepción y a los locos que llamaban "inocentes", retrasados mentales, sacerdotes ancianos y decrépitos y ancianos en general. Y empezó a recibir enfermos de todos los males, menos leprosos ni antoninos, y a admitir para darles alimentación y trabajo a estudiantes y maestros pobres, no por enfermos sino por necesitados.

Su contagioso espíritu de servicio atrajo a muchos clérigos que le brindaron su ayuda y se mudaron a vivir con Bernardino en 1569. Y esa colaboración le inspiró la idea de fundar una orden religiosa hospitalaria que vendría a ser la primera orden mexicana : Los Hermanos de la Caridad. Aunque fue él mismo quien inició las largas gestiones, ya había muerto hacía mucho (en 1584, a los setenta de su edad), cuando Inocencio XII la erigió en religión formal y regular colocándola bajo la regla de San Agustín y con votos solemnes de castidad, pobreza, obediencia y hospitalidad. Los hermanos destinaban al hospital cuantas limosnas recogían, vestidos con túnicas de paño pardo que en casa les llegaban al suelo y en la calle abajo de las rodillas.

Como la iglesia (a diferencia del hospital) pertenecía a la ciudad, siguió una suerte distinta; hubo de ser demolida en 1584, reiniciada en 1602 y concluida en 1740 por los frailes. En este siglo fue igualmente llevado el hospital a su conclusión por los filantrópicos caballeros de la Orden de Santiago. El 20 de Enero de 1777 -cumpleaños del Rey Carlos III- fueron instalados los locos en su nuevo edificio.

Vista de norte a sur desde la azotea
Mientras vivió, Bernardino declinó siempre el auxilio económico de más patronos de Jesucristo. Rechazó, por ejemplo, la munificencia del famoso Alonso de Villaseca, conocido en la historia virreinal por "El Rico". El hospital siguió sosteniéndose con limosnas hasta que en 1819 el gobierno autorizó a los frailes a cobrar a los enfermos según sus posibilidades. Y su especialización no tardó en conferir al hospital de San Hipólito el carácter de nacional, pues empezaron a llegarle locos de Cuba, Guanajuato, Querétaro, San Miguel el Grande, Salvatierra, Colima, Tula, Valladolid, Celaya, Durango, Guadalajara, Córdoba, León, Orizaba. El infatigable Bernardino planeó además dos redes hospitalarias hipólitas, una hacia el pacífico y otra hacia el golfo con un total de seis hospitales en la Nueva España y uno en La Habana, todos dependientes del de México.

Vista de oriente a poniente desde la planta alta.
El 15 de Febrero de 1821 -meses ante de consumarse la independencia- se aplicó en México el decreto de las Cortes Españolas que el 20 de Octubre de 1820 había suprimido las órdenes hospitalarias. Los hospitales pasaron a depender de los ayuntamientos. Cuando el 24 de Marzo de 1821 llegaron a San Hipólito los comisionados del Ayuntamiento, hallaron un puñado de locos semidesnudos y hambrientos, sustentados por las sobras del hospital vecino de San Fernando.

En 1842, Santa Anna incorporó a la Oficina de Temporalidades los bienes con que se sostenía el hospital y ahí desaparecieron. En 1846 sirvió el edificio como hospital militar, luego municipal y por algún tiempo sede de la errabunda escuela de Medicina. En tiempo de Juárez, el edificio se vendió a une empresa tabacalera. Por fin; en 1873, siendo Presidente de la República Don Sebastián Lerdo de Tejada, el gobernador Don Tiburcio Montiel informó acerca del estado que guardaba entonces San Hipólito, en la Memoria que reproducimos.

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Opinión del transcriptor:

Hacia finales de los 1970´s e inicios de los 1980´s
el edificio alojaba demasiados negocios que, a juicio de
las instituciones de Patrimonio Histórico, restaban
calidad urbana al recinto por lo que hacia inicios del siglo XXI
cambió dramáticamente su apariencia.
El documento transcrito arriba es un extracto del original publicado hacia 1894 por los doctados en materia histórica que así lo definieron, como documento histórico, y bajo el manejo y dominio del Ayuntamiento de la Ciudad de México a principios del siglo XX. Se desconoce el autor ya que corresponde a una época en la que el derecho intelectual no era de una persona sino de una institución y de hecho se consideraba que al recibir honorarios dicho autor cedía por entendido y automáticamente tales derechos a quien cubría esos honorarios, en este caso el Ayuntamiento.

Aunque su contenido es de alto valor histórico, es menester dejar claro que no define la historia del edificio "Per Sè" aún a pesar de que sí describe de modo resumido la historia del hospital como tal. Sin perder de vista lo anterior, es importante mencionar que la construcción del edificio obedeció, en teoría, a iniciativas de dominio de la corona española apoyada fuertemente por la iglesia católica vigente en 1519 en términos bélicos utilizando la evangelización como arma moral y la fuerza y sometimiento como arma de imposición. De acuerdo a esto, la ermita de San Hipólito fue construída a modo de victoria española por parte de Hernán Cortés pero de una manera que buscaba justificarse moralmente (En nombre de los hombres de Jesucristo) y posteriormente se crearon un par de cuarteles en el cuadrante de parcelas contiguos a partir de la rivera del canal (hoy Paseo de la Reforma) hacia el poniente (hasta lo que hoy es conocido como Eje 1 poniente -Eje Guerrero-). En estos se establecieron tanto oficinas militares como establos para los caballos de manera provisional y cuarenta y seis años después fue que se estableció en forma el edificio virreinal-religioso del que hoy se conserva una cuarta parte (El Ex Convento de San Hipólito). El resto de lo que sobrevivió al tiempo de la construcción original es probablemente la iglesia  de San Fernando ubicada precisamente en el Eje 1 poniente ya mencionado frente al parque que hoy forma la esquina de dicho eje vial con la Avenida Hidalgo. Otras construcciones coloniales cercanas se conservan gracias en parte al apego religioso del pueblo y las autoridades entre la guerra de independencia y la revolución mexicana (no obstante la presencia masónica en el poder por ese entonces). Como referencias actuales están esas construcciones relativamente más recientes que el Ex Convento de San Hipólito como son lo que hace poco aún se conocía como "Hotel Cortés", frente a la Alameda Central, también del lado norte de Avenida Hidalgo pero del lado oriente de Paseo de la Reforma y, hacia el sur sobre la vereda poniente (que corre de norte a sur) de la también mencionada Alameda Central, se encuentra la hoy conocida como Pinacoteca Virreinal originalmente un templo de la orden de padres "Dieguinos" representantes de la Santa Inquisición en la Nueva España. Precisamente en este lugar se llevaban a cabo las ejecuciones por parte de esta.

Vista de surponiente a nororiente desde el patio
La historia moderna del Ex Convento de San Hipólito es variopinta y bastante incierta en muchos datos, algunos creados por el folclor y otros imaginados por los muchos cronistas de la ciudad desde que comenzó a haber libertad de literatura y por consecuencia no se poseen datos fidedignos que arrojen una historia documentada de cada año o al menos cada década del edificio a partir de la invasión norteamericana aunque se puede comprobar por documentos que el edificio perteneció también a la Santa Inquisición sirviendo como hospital militar aparte de seguir siendo hospital mental. irónicamente y a lo largo de la historia, el criterio colectivo asume que antiguamente el edificio fue un Convento exclusivamente (y algunos "expertos" han cometido el crimen de asegurar que se trataba de una "Nunnery" -convento de monjas-) destinado a la reclusión religiosa cuando en realidad su principal función fue la de hospital, desde las huestes de Cortés hasta el ejército mexicano que haría frente a los norteamericanos en 1846.

También de surponiente a nororiente
pero desde la planta baja del recinto (2002)
En la era moderna del siglo XX el edificio ya había sufrido mutilaciones a capricho de Porfirio Díaz (quien edificó construcciones tipo francés en el ala intermedia siguiente hacia el poniente creando un par de calles -Calle Héroes y Corredor San Fernando- para establecer un refugio personal emulando a su admirada París) asimismo la Calle San Fernando que corre por la parte posterior al edificio. Fue que se convirtió en propiedad privada y se estableció como de viviendas obedeciendo a la creación de La Castañeda (hospital para enfermos mentales) que recibió por consecuencia al personal y pacientes de San hipólito. A lo largo de las décadas de 1930, 1940, 1960, 1970 y parte de 1980, el edificio fue una vecindad que se acogió a la política de Rentas Congeladas establecida en 1942 y disuelta en 1995. Como lo mencioné en otro artículo, también se estableció la legendaria "Hostería del Bohemio" que permaneció en el patio del edificio desde 1964 hasta 2009 ocupando inicialmente algunas habitaciones como oficina y eventualmente toda la edificación por dentro. Aunque también convendría mencionar negocios en el exterior que también representaron toda una época en el recinto como fueron "Lonchería Amalita", "Papelería La Libertad", "Librería Eva", "Librería Loyola", "Librería Barataria" y en tiempos más recientes "Abarrotes San Judas" y el negocio de servicio de internet que aún hoy existe al costado de la entrada principal. En la actualidad el "Ex Convento de San Hipólito" es propiedad de la empresa "San Hipólito S.A. de C.V." y funciona como un salón de eventos.

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Messy Blues

Publicación Original: Blog de Messy Blues

Cobra Kai - La Serie

Cuando el Karate Kid se convirtió en persona real

Hablar del Karate Kid representaría agregarse a los cientos de artículos que se han escrito por años desde 1984 a la fecha, desde las reseñas que tacharon el filme de John G. Avildsen como "Basura presuntuosa", "Mediocre broma de mal gusto" y "Filme palomero para pasar la tarde" hasta las grandilocuentes y analíticas apreciaciones interneteras de que se trata de un "Filme de Culto". Así que me limitaré a dar mi propia opinión sobre la saga de dos películas medianamente buenas, dos peor que malas y una serie por internet que ha hecho que el Karate Kid recobre bríos y al mismo tiempo se vea superado en valor de esencia.

Cuando yo ví la película en 1984 ya era estudiante de karate (por eso la ví) y me divertí, tenía 20 años y una vida de estudiante bastante burguesa aún con las eventualidades que ser estudiante representa y salía con una chica promedio que me complementaba en un sentido muy Andy Capp y no pintaba para ser activista feminista. Es decir, nuestras perspectivas de vida eran bastante normales y bastante mexicanas para ser francos así que yo fui a ver al Karate Kid sabiendo que ese tema no era muy del agrado de ella pero sí muy del mío y salí del cine sintiéndome más fregón que Chuck Norris. Puede que sea medio sangrón respecto a apreciar el cine después de ser fan de Stanley Kubrick y Martin Scorsese pero es cierto que el Karate Kid es por mucho la versión adolescente de Rocky en un talante igual de consumista que aquella. Sin embargo me gustó, tocó mis fantasías juveniles de ser un héroe sobreviviente del bully abusivo escolar y de la cuadra donde vivía por ese entonces y la segunda parte, Karate Kid II (vaya que se rompieron la cabeza con dicho título), no pudo faltar en mi repertorio. Cierto, la película de Macchio que superó mi gusto en ese sentido fue "Crossroads", en donde Ralph dejó el Dojo y se colgó una Fender Telecaster para tocar blues buscando el Blues número 30 y vencer, no a Johnny Lawrence en un torneo de Karate, sino al mismísimo Satanás tocando la guitarra (idea que el juego de "Guitar Hero" copió mediocremente).

La cosa es que Karate Kid III y Karate Kid IV no me gustaron. Una el refrito de la misma idea en la que regresa el villano Sensei Kreese para ser nuevamente vencido y la otra con una chica tomando el lugar de Daniel Larusso, que no es por la chica sino por el argumento tan vago y en cierto modo estúpido de la película. Así, con la edad y las responsabilidades perdí el encanto por el culto al Karate Kid y su remake en 2010 con el hijo de Will Smith de pupilo y Jackie Chan de Sensei, no le hizo mucha justicia que digamos al tema. Pero Will Smith precisamente es un tipo juicioso, buen productor y empresario afilado como navaja y decidió que el culto al Karate Kid original debía regresar. Al principio pensó en una secuela pero al final decidió que sería mejor crear una mini serie de televisión enfocada en un drama no vivido en las película. Es decir, ¿qué tal si esta vez Daniel Larusso dejara de ser el héroe y se convirtiera en un antihéroe o al menos en una persona que también abusa y comete errores?, o bien, ¿qué tal si el abusivo villano original, Johnny Lawrence, mostrara sus razones de ser un villano y mostrara su lado humano?.

Will Smith se creyó enfrentar a dos barreras básicas, que el creador de la historia original, Robert Mark Kamen, se opusiera a que utilizara sus personajes y su historia de referencia y, por otro lado, a que los protagonistas originales, Ralph Macchio y William Zabka, se opusieran siquiera a considerar la idea de actuar (particularmente Macchio, quien ha gozado por una treintena de años de la simpatía de los fans del Karate Kid). Y sin embargo se mueve, diría Galileo (y no el de Queen). Tanto Macchio como Zabka mostraron especial interés logrando incluso que el resto de implicados participara de una forma u otra en la producción de la serie, con la única negativa de Elizabeth Shue (Ally Mills, la superficial novia por la que Johnny Lawrence se enceló de Daniel Larusso). De esta manera el Karate Kid salta a la luz pública desde la perspectiva de la contraparte, el infame Dojo Cobra Kai, en donde se golpea primero, se golpea fuerte y no se tiene piedad.

Lo que más me gustó de la serie fue su toque realista. Aquí desapareció el edulcorante "Made in Hollywood" de la saga de películas y se expuso a los dos protagonistas principales en su lado humano y de conciencia como un Daniel Larusso triunfador como empresario automotriz y un Johnny Lawrence fracasado víctima de las circunstancias y de sí mismo. El primero un cabal y comprensivo padre de familia con una bella esposa, una residencia palaciega y el legado de un Señor Miyagi que le dejó la cultura de los árboles bonsai, aparte del karate, y el otro un sujeto alcohólico que sobrevive al día, divorciado, cuyo hijo reniega de él, resentido con la vida y con un rencor hacia el sensei que lo hizo karateka que le hace odiar incluso la idea de volver a entrenar. Así y todo, Daniel se ha convertido también en un sujeto superfluo, presuntuoso y convencido de que su verdad es absoluta, sin dar paso a la duda razonable (conozco muchas así, jajajajaja). Johnny sin embargo, y a pesar de su machista postura ante la vida, es un sujeto que, a pesar de todo, posee un alto sentido del honor, es sensato y cree que las generaciones actuales están plagadas "de maricas" (en el sentido de que ahora todo se arregla poniendo etiquetas, asistiendo al psicólogo y a consejeros estudiantiles en comparación a tiempos viejos cuando las cosas las arreglábamos con una buena pelea). Así de esta manera se desarrolla una interesante e intrínseca historia en la que hay momentos en los que odias a ambos y momentos en los que amas a ambos y hasta momentos en los que ambos se emborrachan juntos.

Los alumnos estrella son Miguel Díaz, un hispano alumno de Johnny, y Robbie Keene, el hijo de Johnny que se hace alumno de Daniel (o sea!!!) y sostienen una rivalidad igual de insana que la que Daniel y Johnny tuvieron en 1984 e igualmente por una chica, Samantha Larusso, hija de Daniel. Si bien en las películas los malos de Cobra Kai eran malos, muy malos, unos verdaderos hijos de la tiznada y el único alumno de Miyagi Dojo era Daniel, el bueno y pobrecito Daniel, en la serie Cobra Kai hay una extraña combinación de buenos y malos, más cercana a la realidad por cierto, y una dramática trama en la que varios personajes cobran personalidad e historia propios. Se retrata así el también drama del abuso escolar, de la alienación parental, de la superficialidad juvenil, de la lucha por sobrevivir y de la traición. Cierto, no puede faltar un enemigo común a cargo del malo de siempre, John Kreese, el Sensei que destruyó a sus propios alumnos en 1984 y que regresa a vengarse de Daniel Larusso (ya que no puede desquitarse del fallecido Señor Miyagi) utilizando a Johnny Lawrence de manera trapera y cobarde. También destacan algunos cameos imperceptibles pero interesantes para quien conozca bien la saga de películas. Ron Thomas (el chico que en la película le lastima la pierna a Daniel y le pide perdón en pleno combate) entrenó a los chicos que aparecen en la película, ya que es un reconocido artista marcial en la vida real.

Es verdad que la serie, adquirida y transmitida por YouTube Originals, es un valioso documento para los fans del Karate Kid, o para sus detractores, pero también es una interesante serie creada profesionalmente en la que tanto Ralph Macchio como William Zabka demuestran sus capacidades histriónicas de una manera que no pudieron expresar en el filme original (Macchio en todas aparece como un idiota). Si alguien tiene un poco de curiosidad y gusto por series alejadas del Bubble Gum de Hollywood, haría bien en darse un tiempo para ver "Cobra Kai". YouTube Originals cobra por verla pero vale la pena. En opinión personal: Genial!.

Messy Blues

Tommy The Who

La historia que marcó la historia

En lo personal mi héroe es Jimi Hendrix por dos razones: porque es Jimi Hendrix y porque soy guitarrista, pero mi grupo favorito es The Who. Menciono la aclaración porque el tema hoy amerita hacerlo y me dieron ganas de abordar un tema inducido por la reacción que provocó en una amiga un video que publiqué en mi cuenta de Facebook, "Pinball Wizard by The Who". Ella dio el acostumbrado "like" pero preguntó dos cosas, "Qué significa "Pinball"? y "De qué habla la canción"?. Para responder ambas no se puede soltar la mano del tema "Per sé" ya que resulta un tanto complejo. Habría que analizar la obra completa, "Tommy", y luego dar pormenores pero trataré de hacerlo ver lo más simple posible.

Tommy Walker es un hijo de la guerra, originalmente de la primera guerra mundial, y su padre en lisa es reportado "Desaparecido en acción" por lo que Nora Walker, su madre, sostiene un romance con otro hombre pensando que era viuda de guerra. Repentinamente el Teniente Walker regresa a casa y en un incidente ("1921/What about the boy?") este da muerte al amante cuando el pequeño Tommy está presente lo que le causa un trauma psicológico que lo deja ciego, sordo y mudo viviendo en su mundo personal ("Amazing Journey/Sparks" -con un excelso sólo de bajo-) y sólo tiene impulsos de reacción parado frente a un espejo hasta que descubre accidentalmente un viejo Pinball y se hace todo un campeón mundial jugando. El Pinball es el abuelo de los juegos Arcade pero en versión mecánica y es tradicionalmente inglés y se ocupa toda una mesa para ejecutarlo, por cierto, ya no existen. Regresando al Tommy, este crece de la mano de sus padres que lo llevan con todo el mundo tratando de curarlo, desde un predicador ("Eyesight to the Blind") hasta una bruja gitana ("The Acid Queen"), pasando por toda clase de complicaciones desde el perverso tío Ernie ("Fiddle About") hasta el desgraciado y malnacido primo Kevin ("Cousin Kevin") y al final un médico psicólogo que les dice que simplemente deben "Romper el espejo" ante el que Tommy pasa horas ("Smash the Mirror"). Antes de "curarse", los temas centrales de la obra son precisamente "Pinball Wizard" y "Do you think it´s alright?", la primera por describir lo que Tommy logra siendo ciego, sordo y mudo y jugar por intuición y la otra por ser la interrogante de "Crees que está bien?", llevar al Tommy acá o allá. La segunda parte es cuando Nora Walker se desespera y se pone frente al Tommy preguntando si la puede escuchar ("Tommy can you hear me?") y lo empuja al espejo rompiéndolo y Tommy recupera los sentidos perdidos. Sin embargo su "Despertar" le hace pensar que es una suerte de "Iluminado" que alcanzó la pureza espiritual a base de ser "Ciego, Sordo y Mudo" y se convierte en un narcisista guía espiritual de su propia secta ("Sensation" y "Welcome"). La obra describe cómo la ideología creada por Tommy, si bien lo hace millonario, también comienza a destruir a sus adeptos ("Sally Simpson") y al final se revelan contra él ("We´re not gonna take it/See me, feel me") y destruyen el "Campo de Descanso de Tommy". Como todas las sectas, la del Mago del Pinball también tenía que caer.

Por qué hicieron "Tommy"?

The Who gozaba a mediados de los años 1960's de un éxito mediano y regular a reserva de lo que The Beatles y The Rolling Stones hicieran o dejaran de hacer y muy al nivel de gloria de grupos de batalla londinense como The Kinks y The Yardbirds (en el que destacaban guitarristas de respeto como Eric Clapton, Jeff Beck y Jimmy Page) y hacia 1967 sucedieron un par de cosas que beneficiaron a The Who comercialmente hablando como la creación del "Sgt Pepper´s Lonely Hearts Club Band" por los Beatles que habían dejado de actuar en vivo un año antes y el advenimiento de Jimi Hendrix en la escena de Londres, dominada hasta ese momento por "Cream", esos sucesos beneficiaron a The Who al restarle atención a sus competidores directos, Cream, Kinks y Yardbirds. En Estados Unidos John Phillips organizó la edición 1967 del afamado "Monterey International Pop Festival" que hasta 1966 era de jazz, blues y algunas tonadas pop pero en manos de Phillips, que lideraba a los "Mammas and Pappas", se convirtió en el primer festival masivo de música Rock, no Woodstock como muchos piensan. En tal festival sucedieron a su vez dos cosas, The Who y Jimi Hendrix, sugeridos por Paul McCartney, se apoderaron del cartel y ambos volaron el romanticismo beatle en mil pedazos cuando The Who deshizo su equipo, salvo el bajo, en escena en tanto Jimi le prendió fuego a su guitarra. Hasta hoy estos son dos actos jamás superados que dieron al festival un nivel de leyenda que hasta el día de hoy ha arrojado ganancias a todo aquel que tenga la curiosidad de ocuparse un poco en recordarlo con Souvenirs y mercadería. Entre 1967 y 1968 The Who tuvo uno de sus mejores momentos llevando al Top Ten su "Magic Bus" (explotando un poco el "Magical Mistery Tour" de Los Beatles) y teniendo una gira millonaria en Estados Unidos y en 1969 fue que Pete Townshend escribió su desengaño hacia el budismo a base de ligar canciones individuales, lo que arrojaría la primer Rock Ópera en forma conformando la historia de la música (quitando el crédito a Andrew Lloyd Webber y Tim Rice que se atribuyen tal honor con su "Jesuschrist Super Star" pero que fue creada después de Tommy"). Musicalmente Tommy no descubrió el hilo negro pero en concepto sí compitió brutalmente contra "Abbey Road" de The Beatles que finalmente desbancó al album doble de The Who del primer lugar comercial, quedando casi a la par de "Let it bleed" de los Rolling Stones. Lo cierto es que Tommy rompía con el pasado de un Roger Daltrey que antaño se movía en el escenario como chimpancé imitando los gestos del respetable y mejorando sus registros de voz y que, como primera figura escénica en el grupo -el vocalista, nada menos-, le hizo poner la atención del mundo en ellos.

Tommy cambia la historia

Hasta antes de Tommy, The Who eran célebres por destruir su equipo en el escenario (a excepción de John Entwistle, el bajista) y por los constantes berrinches de Roger Daltrey que se la pasaba peleando con los demás en el grupo. Su anthem "My Generation" había competido con "Satisfaction" de los Rolling Stones hasta ese momento y eran sonados los excesos del baterista Keith Moon debido a las drogas, al alcohol y su adicción enfermiza hacia el sexo convirtiendo en míticas sus orgías con meretrices que no compartía con nadie (lo que le valió el mote de "Traidor al Swing"). El guitarrista y compositor del grupo, Pete Townshend, por su parte y como buen MOD era esclavo de anfetaminas y cocaína -vicio que compartía con Entwistle quien murió por lo mismo en 2002- y se rumoreaba su bisexualidad nunca comprobada en una época en la que la sexualidad era vista con otros ojos. Así que, hasta antes de Tommy, The Who era un grupo aspirante a ocupar listas de éxitos y el lanzamiento de su álbum doble tomó un poco de tiempo para ser colocado enfrentándose a terribles sucesos como la separación de The Beatles, la muerte del Rolling Stone Brian Jones y la subida apoder en Estados Unidos de Richard Nixon, un derechista de probada mezquindad hacia la contracultura. Así y todo y como protesta hacia la guerra de Vietnam, se organizó el que hasta ahora está considerado como el más grande y magnánimo concierto masivo de Rock, el legendario Concierto de Woodstock. Este concierto divide la historia moderna en "Antes de" y "Después de" y ahí actuaron nuevamente Jimi Hendrix y The Who pero a diferencia de su antecesor "Monterey Pop Festival", esta vez The Who no sólo traía un trepidante repertorio de "singles" sino que además tocaba en vivo su Rock Ópera "Tommy" y fue "Pinball Wizard" la estrella del cartel, compitiendo si acaso con "Star Spangled Banner", una muy psicodélica y algo pacheca versión en la guitarra del nunca superado -siempre imitado- Jimi Hendrix.

El incidente Abbie Hofman

Pero el decoro de Woodstock, si es que lo hubo, tuvo un aderezo peculiar con la circulación indiscriminada de drogas, sexo y algo de activismo político y es justamente esto lo que hizo de Woodstock el festival que metió al Rock a las bibliotecas, al estudio sociológico, a las asignaturas de conservatorio y a los anales de la historia universal bajo el canto de "Pinball Wizard" que en el soundtrack de la película documental apareció pegada al otro anthem de The Who: "See me, feel me". Hoy por hoy canciones que The Who sigue tocando. Pero fue el activista comunista Abbie Hofman quien le puso pimienta y picante al evento cuando, mientras Pete Townshend modulaba su amplificador para tocar "Do you think it´s alright?", Abbie subió al escenario tomando el micrófono de Pete gritando: "Yo pienso que todo esto es una pila de mierda mientras John Sinclair se pudre en prisión!!!". John Sinclair era en ese entonces otro activista líder que militaba contra la guerra de Vietnam y había sido apresado por posesión de psicotrópicos y por atacar al gobierno vigente en Estados Unidos -republicano-. Molesto por la presencia de Hofman en el escenario, Pete tomó su guitarra y la azotó contra Abbie Hofman gritando también: "A la chingada, largo de mi puto escenario!!" ("Fuck off, fuck off from my damned stage!!!") y siguió golpeando a Hofman con su guitarra Gibson SG. Ante el azoro del equipo técnico, el resto del grupo solamente miraba divertido la escena (más tarde fueron acusados de "Comportamiento malévolo") y comenzaron "Do you think it´s alright?" pero Pete se interrumpió gritando al público: "Lo digo en serio, al próximo que se suba a mi escenario lo mato!", a continuación fue ovacionado por los cientos de miles que presenciaban el concierto.

Tommy envejeció y se hizo estrella de cine

A pesar de su leyenda, Tommy se volvió un ente materialista y hasta burgués siendo opacado temporalmente por una mejor obra, Quadrophenia, en 1973 y eventuales conciertos en estadios en que se incluye uno en el que el baterista Moon sufrió un colapso y tuvo que ser reemplazado en ese momento por un asistente al concierto. Tras largas peleas internas, aventuras solistas que lejos de arrojar ganancias representaron deudas y bancarrotas -especialmente a John Entwistle-, el productor Robert Stigwoood decidió crear una película basada en Tommy y dio la encomienda a un director graduado con honores como Ken Russell quien tenía su propia visión de la obra y la hizo película en 1975. En este filme, "Tommy The Movie", Russell retrató a un Tommy Walker nacido después de la segunda guerra y, a diferencia de la historia original -y no sería el único cambio que harìa-, es el amante de Nora Walker quien da muerte al papá de Tommy. En la película aparecen cameos como Eric Clapton (The Preacher), Elton John (The Pinball Wizard), Tina Turner (The Acid Queen) y Jack Nicholson (The Doctor) entre algunos otros y mientras Roger Dalrey encarnó al mismísimo Tommy Walker, The Who hicieron papel de ellos mismos. A pesar de la presencia de primeras figuras como Ann Margret (Nora Walker) y Oliver Reed (Uncle Bernie -qué original!-), la película en realidad es un churro palomero destinado a satisfacer la autocomplacencia de Stigwood y los bolsillos de The Who y de hecho le quita cierto mérito a la obra original que hasta entonces era sacrosanta para sus seguidores. Con toda franqueza, Roger Daltrey es un ¿actor? más que mediocre y en ese entonces pasaba por el periodo más vanidoso de su vida de primera figura del Rock mientras Keith Moon dejó en evidencia su a todas luces decadencia como músico y como persona aunque hizo lo posible por superar sus adicciones los tres años siguientes.

Pero después de que Keith Moon murió en 1978, a tres semanas del lanzamiento de "Who are you" (1978), el grupo se adoctrinó al mercado de consumo con Kenney Jones a la batería, lanzaron dos discos de mediana calidad artística y presupuesto reducido y se hicieron patrocinar por"Budweiser" para hacer una gira de despedida hacia 1980, 1981 y 1982 probablemente consiguiendo bonos, dinero y chicas oportunistas pero perdiendo bastante respeto por parte de sus antiguos fans quienes los llamaron en ese entonces como "Traidores del MOD". Se separaron en 1982 y solo se reunieron para actuar en el "Live Aid" en donde ellos y Led Zeppelin se vieron ensombrecidos por un grupo Queen que estaba en forma aunque también bastante comerciales para el gusto rockero. En 1989 y para paliar las demasiadas deudas del bajista John Entwistle, The Who se embarcaron en una gira de 25 aniversario montando nuevamente a Tommy -esta vez con Simon Phillips de baterista- y retomaron sus fueros haciendo justicia al Tommy Walker.

Hoy

Aunque The Who siguen actuando y subidos a giras mundiales, y de hecho acaban de lanzar un disco, los platos fuertes del grupo ya murieron. El baterista Keith Moon (Uncle Ernie en Tommy) murió en 1978 después de una irónica sobredósis de medicamentos recetados para dejar el alcohol y 24 años más tarde y durante una gira, en 2002, el bajista John Entwistle -el mejor bajista de Rock del mundo, por cierto- murió por un infarto inducido por el abuso de cocaína y alcohol. Al suceder esto último Tommy tuvo que ser reeditado y representó un considerable ingreso que ayudó a cubrir parte de las deudas que Entwistle dejó (quien no era precisamente muy codo ni ahorrativo) y para convencer a los dos supervivientes, Pete Towshend y Roger Daltrey, que The Who ya no volverían a separarse.

Escribió: Messy Blues

Calificando un negocio

La idea de calificar con estrellas un negocio tiene sus intenciones

De acuerdo al empresario y economista Lee Iaccoca (creador del célebre Ford Mustang y quien rescató a Chrysler de la bancarrota en los años ochenta después de su rompimiento con Henry Ford Jr.), calificar como cliente un servicio, negocio pequeño o empresa grande es de vital importancia para el crecimiento y mejoría de estos ya que tomar en cuenta el criterio de los clientes hace que el servicio o producto se convierta en parte del consumidor y visceversa. Iaccoca defendía mucho la integración negocio-clientes para igualmente generar crecimiento económico en el desempeño y crecimiento de las empresas, grandes y pequeñas, y de la misma manera tener incluso su efecto positivo de rebote en movimientos del mercado y la generación de empleos. Él fue quien trajo de regreso los "Buzones de Sugerencias" en las empresas que dirigía e incentivó a sus clientes a sugerir amplia y libremente de acuerdo a sus propios criterios. Este modelo fue tomado años más tarde por todos los sitios web y servicios de internet para calificar negocios.

Pero Lee Iaccoca tenía una oculta manera de calificar a sus clientes. Si el consumidor vertía una opinión, entre más extensa mejor, Lee turnaba tales opiniones a sus expertos pero si abarcaban poco más de algunas líneas o se limitaban a las estrellas, Lee consideraba que en realidad las opiniones reflejaban arrogancia, frivolidad y falta de creatividad, por lo que no las consideraba opiniones serias ni maduras. Por maquiavélico que esto pueda parecer, Iaccoca tenía razón al practicar esta interacción  directa  selectiva con su mercado ya que obviamente tampoco podía confiar su producción al criterio colectivo, mucho del cual estaba compuesto por personas que probablemente habían alcanzado poder adquisitivo pero que culturalmente no estaban a la altura del juicio requerido en el manejo serio de una empresa.

Por lo anterior, Iaccoca tenía también por costumbre departir con todos los niveles de empleados, desde el que limpiaba los pisos hasta el más alto ejecutivo de la empresa, hacía anotaciones y se reunía con sus expertos en mercadotecnia y producción, de esa manera Lee podía contemplar un panorama extenso de cómo funcionaban sus negocios (es decir, los que él manejaba, que eran bastantes). Si el lector llegó a ver un capítulo de "The Simpson's" en el que Homer Simpson crea un auto para la empresa de su hermanastro y le provoca la ruina, quizás le interese saber que ese capítulo fue inspirado precisamente por Lee Iaccoca quien en alguna conferencia platicó la anécdota en la que, mientras fue el brazo derecho de Henry Ford Jr., este último se basó en el juicio de sus amigos personales para crear autos poco funcionales que eventualmente tuvieron que ser retirados del mercado causando la crisis que atacó a Ford Motors Company durante parte de los años ochenta (en la que Iaccoca fue destituido por Ford debido a diferencias personales). De acuerdo a su anécdota, Henry Ford Jr. presentó la idea de un auto grande económico y con el cofre reducido para competir con los compactos más demandados del mercado (Nissan y Volks Wagen) y de hecho estuvo a punto de tratar de competir con las vagonetas de motor pequeño pero sin una asesoría adecuada. De esa manera Lee Iaccoca ilustró las razones de por qué era necesario conocer la opinión de su mercado y al mismo tiempo el desempeño y bienestar de sus empleados.

A juicio de Iaccoca, la calificación por estrellas acompañada de sugerencias, quejas y/o felicitaciones le concedía la visión necesaria para trabajar su producción en tiempo presente y a futuro y así adelantarse a la evolución de la misma. Lo interesante en este caso es que este modelo de interacción también arrojó de resultado, dicho por Iaccoca, de que gran parte de su clientela apenas podía expresar dos palabras al crear un argumento coherente.

Escribió: Messy Blues

The Doors - La percepción de un líder que no lo era

Jim Morrison como símbolo y no tanto como cantante

No hace mucho opiné en mi cuenta de facebook que Jim Morrison me parecía un sujeto sobrevalorado pero no aclaré que se trataba de mi opinión personal y subjetiva y tuve algunos choques con algunos contactos que admiran bastante al Rey Lagarto y no les pareció mi opinión. Lo cierto es que mi enfoque se basaba más en la idea idílica que se tiene de ciertos héroes popùlares que, en contexto artístico, en realidad están más soportados por sus colegas a bordo que en por su calidad individual. Para mi gusto es el caso de James Douglas Morrison quien lideró uno de los grupos de Rock más icónicos del mundo y de hecho se convirtió en leyenda social y pasó a la historia como "El más rebelde de los rebeldes" y por su deceso pasó a ser considerado "Uno de los mejores cantantes del mundo". Con toda honestidad me siento más impresionado por voces como Robert Plant, Ian Guillan, Robert Halford, Roger Daltrey, Freddie Mercury, Bruce Dikinson y hasta Paul McCartney que por la voz de Morrison que era más bien gutural y "gritona" pero no propiamente "una gran voz". Sin embargo Morrison sí tenía una cualidad por encima de casi todos, La Actitud.

Mientras Freddie "La Mercury" Bulsara era amo del universo en los conciertos excelentes de Queen y Mick Jagger llevaba a su público a la consciencia del renegar constante aunque a un nivel un tanto burgués, el recuerdo de un angelino con desorden de ansiedad generalizado sobre un escenario en los años sesenta cuando la corriente eléctrica tomaba casi un día para ciclarse y estabilizar dichos escenarios y los micrófonos zumbaban a la menor provocación (y hasta daban "toques"), resulta bastante inspirador. Morrison hizo en dos o tres años cosas tan míticas como hacer que la gente se pusiera a su mando, con una capacidad casi hipnótica, como cantando al oído de cada espectador y convirtiendo a The Doors en un grupo diferente, un grupo único que no fue nunca igual a nadie en los Estados Unidos y de hecho casi batiendo a sus colegas ingleses contemporáneos en una era en la que era virtualmente imposible mover a los Beatles, los Who, los Stones y al Propio Elvis de las listas de ventas. Cuando el mundo creyó llegado el final de ídolos juveniles de nivel y calidad intelectual, los Doors tomaron por tempestad la radio, la televisión y al mundo entero.

Hablar de The Doors pos sí mismos ya es un asunto que implica conocimiento. Para mucha gente los Doors son extraordinarios por su cantante, no tanto por su música, pero para el conocedor, el grupo es toda una cátedra de música, literatura y estética. Siendo un grupo de músicos originalmente de jazz que se pasaron al Rock por ser la tendencia y porque a Jim Morrison le gustaba más el blues y por no conseguir un bajista de planta, tenían una composición de elementos nunca vista hasta entonces y nunca vista hasta hoy en día: teclado, guitarra y batería utilizando un teclado Fender para reemplazar al bajista, habilidad pianística de Raymond "Ray" Manzarek cuyos profundos estudios de música le permitieron dar vida a las abigarradas y excesivas ideas dementes de alguien como Jim Morrison, quien sería todo lo que gusten menos una persona normal y esa cualidad fue lo que le otorgó el pedestal en el que ahora es apreciado.

En un resumen algo escueto de mi parte, creo que Jim Morrison más que buen cantante, que no era malo, es hasta el día de hoy, un personaje de la historia universal. Probablemente de más peso que algunos que me callo.

Messy Blues

Rockers & MODs, los ejércitos que se niegan a morir

Aunque es un tanto difícil profundizar en la filosofía individual de los Rockers y los MODs, sí será conveniente aclarar que los unos eran socialmente enemigos de los otros en una Inglaterra que amaba el jazz y los blues antes del advenimiento del Rock and Roll y que al hacerse manifiesto, el Rock and Roll, se dividió en fieras posturas sociales. Los Rockers (o Greasers) se afianzaron a la nueva ola de rebeldías e insolencias al ritmo de las canciones, primero de Bill Haley, y por consecuencia de Elvis Presley bajo su torrente de Rockabillies plagiados a los blues man del Delta Mississipi con un toque campirano de niños blancos en tanto los MODs venían derivados de las salas de baile del jazz be bop, los blues natos rústicos, el soul y la naciente euforia del reggae jamaicano traído del caribe por los soldados británicos poco después del final de la segunda guerra mundial, algo que combinarían en la posterior creación del ska. En resumen, los MODs eran "Modernistas" y su rebeldía la enfocaban al arreglo personal, al cerco comunitario, a la lectura existencialista y al consumismo adoctrinado. Tenían sus reuniones programadas y clasificaban sus actividades para evitar mezclarse con otras tribus urbanas de Londres. Los Rockers por su parte venían a mitad y mitad de enfoques, por un lado tradicionalistas en cuanto al estatus "Hembra-Macho" pero bastante revolucionarios en cuanto a la idea de vivir la vida, al extremo y con sus normas de cabello engrasado, texanos ajustados, zapatos tenis, chaqueta de piel y motocicletas Harley (o automóviles Chevy o Cadillac). Los MODs se inclinaban al uso de parcas (gabardinas) largas, traje sastre, zapatillas o botines, corbatines, delineado en los ojos (tanto hombres como mujeres), pantalones sastre ajustados de corte recto, peinado al natural con un poco de laca para fijarlo y su vehículo favorito son, aún ahora, las motocicletas de tipo Vespa-Lambretta italianas. Aunque no son la misma tribu, los MODs y los Beatnicks tienen ciertamente las mismas raíces de Euro Jazz influidas por el Jazz norteamericano. Aunque parezca sorprendente, y a pesar de que los MODs pudieran parecer más bisoños y "delicados", estos eran probablemente más violentos que los Rockers, a quienes despreciaban profundamente, y las golpizas que se acomodaban unos a otros en las míticas y legendarias playas de Brighton Sussex Inglaterra, generalmente arrojaban saldos a favor de los MODs y bastante desfavorables para los Rockers y en parte se debía a que los MODs se consideraban muy ingleses, trabajaban en oficinas o de dependientes en algún negocio grande en tanto la mayoría de Rockers eran trabajadores obreros o campesinos y se consideraban "Pro Americanos" y en ambos lados opinaban que aquellos otros eran "Traidores" (aunque en este sentido es cierto que los MODs tenían bastante más razón).

Así resumido en lo posible el tema "MODs & Rockers" vislumbremos un poco el nacimiento del Rock and Roll mismo erróneamente atribuido al Rey Elvis. En realidad quien inventó el Rock and Roll como lo conocemos es Ike Turner quien grabó "Rocket 88" en 1951 tratando de hacer un tema de Rythm & Blues pero en el estudio sus músicos estaban tan embriagados que le dieron una velocidad adicional derivando en el nacimiento de lo que más tarde muchos se atribuyeron como su creación, desde Chuck Berry hasta Elvis Presley pasando por Buddy Holly y Little Richard entre otros. De esa época en realidad hubo demasiados héroes que podrían llenar una enciclopedia pero podemos quedarnos con los ya mencionados Elvis, Chuck Berry, Little Richard, Buddy Holly y además Ritchie Valens, Eddie Cochrane y Gene Vincent (estos dos últimos puristas confesos del Rockabilly antepuesto al Rock and Roll, según ellos mismos lo aclararon más de una vez). De esa época surgió una generación siguiente (conocidos luego como "The Next Generation Kids") de la que surgió la llamada "Ola Inglesa" comandados por los omnipresentes The Beatles y seguidos muy de cerca por grupos como Dave Clark Five, The Kinks y The Rolling Stones (en ese sorprendente orden) asumiendo la imagen MOD que Brian Epstein les impuso toda vez que Los Beatles en realidad eran Rockers y no MODs pero su imagen desastrosa de cueros y cabello engrasado no le gustaba a Epstein, no especialmente después de arribar de una temporada larga en el entonces perverso y secuestrado por traficantes puerto de Hamburgo, en donde amaban el Rock and Roll, igual que los Beatles. El salto a la fama mundial de Los Beatles y su consecuente Beatlemanía determinó dos cosas, el surgimiento de la fuerza de los MOD como forma de vida y que se convirtiera en moda que hasta Enrique Guzmán en México impuso en esa época y por otro lado la eventual caída de la figura "American Rebel" del Rocker tradicional. Aún así la música de los Beatles tenía fuertes bases del Rock and Roll y lograron moldear la idea que los MODs expresaban poniendo la corriente en manos del consumo mundial. A mediados de los años 1960's fue que surgió el cambio sociocultural que determinó al siglo XX como la era moderna gracias, en parte, a la revolución en la forma de hacer música, el surgimiento de la revolución sexual, la minifalda y la psicodelia.

Fue en esa época que surgieron a la notoriedad mundial figuras como The Who, Jimi Hendrix, The Yardbirds, Cream (con Eric Clapton, Ginger Baker y Jack Bruce), Janis Joplin, Jeff Beck, The Byrds, Canned Heat, Carlos Santana, Pink Floyd, Led Zeppelin y el sonido de comuna hippie encabezado por artistas Rock-Folk como Mamma's and Pappa's, Scott McKenzie, Moby Grape, Grateful Dead, Jefferson Airplane y unos renovados e inclinados a la moda Beach Boys quienes, como es el caso de John Phillips y The Monkees, decidieron que fueran los Wreking Crew quienes grabaran sus discos y no los músicos de sus respectivas bandas (cosa que solamente The Monkees tuvieron el valor y la honestidad de confesar). A estas alturas tanto MODs como Rockers parecían estar condenados a la desaparición ya que los nuevos ejércitos se habían dejado la melena, usaban pantalones acampanados y experimentaban con las drogas del tipo LSD, heroína, cocaína y hongos dejando a los Rockers como unos nostálgicos que fumaban hierba y a los MODs como unos clasistas que consumían anfetaminas de farmacia. Sin apologizar a las drogas desde luego ya que en ninguno de los casos se justifica su consumo.

Es 1970 el año que marcó el antes y después en el Rock quitándole el "and Roll" y en el que se definió la desaparición de los Beatles, la muerte de un Rolling Stone fundador (Brian Jones) y el principio de la era progresiva de grupos como Pink Floyd, The Who y un poco Led Zeppelin quienes tomaban de la mano al creciente Heavy Rock encabezado por grupos como Deep Purple y Black Sabbath dando lugar al nacimiento del Heavy Metal. En los setentas la expresividad del Rock subió varios peldaños y se convirtió en académico con grupos como Fogath, Camel, Passport, Rush, Premiata Forneria Marconi, Queen, Genesis, Yes y algunos de corte menos pomposo y orientado al adulto campirano como Lynyrd Skynyrd, Allman Brothers, Flying Burrito Brothers y los entercados Eagles que se negaban a ser producidos por un experto como Glyn Jons que les había dicho: "Ustedes no son Los Who, no sean pretensiosos". Pretensiosos o no, Eagles se coronaría como una de las mejores bandas del siglo compitiendo fuertemente con un Elton John en pleno auge y un Paul McCartney que aún se curaba las heridas de su divorcio con los Beatles, espcíficamente los Beatles de John Lennon, manipulado siempre por su advenidiza Yoko Ono. También en esa década hubo un renacimiento de los MODs cuando los Who hicieron su película "Quadrophenia" contando la historia del movimiento (no perdamos de vista que los portavoces de los MODs en los sesenta fueron ellos, The Who) y poco después hubo un choque ideológico social con el surgimiento del movimiento Punk que renegaba de los Beatles y los Rolling Stones pero que amaba por encima de todo precisamente a los Who y que también competía con unos refinados y políticamente bien portados Queen seguidos de Mott The Hopple, David Bowie y Mark Bolan en el perfil Glam Rock, derivado del hippismo disidente de los MODs y fue en 1978 cuando el Punk y la música Disco iniciaron una guerra sin cuartel que dejaría al Rock fuera de foco haciendo célebres las películas de Robert Stigwood (Tommy, Saturday Night Fever y Sgt Pepper´s Lonely Hearts Club Band) edulcoradas por el Trade Mark de la venta taquillera y al mismo tiempo las ultrajantes entrevistas que los Sex Pistols dieran por televisión. Los finales de la década arrojarían saldos negativos para el Rock y la siguiente iniciaría con una ideología diluida.

A este punto surge la necesidad de revivir el MOD y tanto Small Faces, quienes ya venían dando lata desde los sesentas, como los Who retomaron los elementos con los que comenzaron casi veinte años atrás reemplazando al entonces recién fallecido Keith Moon por el ex Small Faces Kenney Jones y haciendo un par de discos que reflejaban la crisis en la que el Rock había caído. Elvis había muerto en 1977, Keith Moon en 1978 y John Bonham en 1980 poco antes de que John Lennon fuera asesinado así que 1981 era un año carente de novedades y testigo mudo de la terrible conversión de Queen quienes pasaron del buen rock a las más infames notas de la música disco y una gira que no les dejó muy buen sabor de boca, aunque financieramente fue la mejor en su carrera y que no fuera ni europea ni americana sino latinoamericana. Esto, por cierto, abrió el mercado del Rock en Latinoamérica que hasta ese momento era parco y tímido. Y así entre 1982 y 1983 fue que el Heavy Metal se hizo de poder bajo la bandera de grupos como Judas Priest y Iron Maiden y creó su propia hermandad que había superado a los Rockers de antaño convirtiéndolos en Headbangers en tanto los MODs hallaban portavoz en grupos como The Jam, Police, Boom Town Rats, Dire Straits, The Kinks, The Who y un poco por los Rolling Stones en tanto los Stray Cats trataban de traer al escenario el Rockabilly cincuentero representando a los Rockers.

Sin embargo las cosas no fueron mejores en el movimiento para ambas corrientes hacia los años siguientes, probablemente los más beneficiados fueron los hijos del Heavy Metal que logró conservarse en su esencia. Hacia los noventas hubo artistas buenos de tendencia MOD que no consiguieron levantar el vuelo, en la primer década del siglo XXI la escena de Rock era aún más vacía y solamente grupos como Foo Fighters y The Smiths podrían presumir de un auge comercial pero el Rock "Per sé" ya era tan diluído que películas biográficas como "The Doors" (de Oliver Stone) y algunos biopics de televisión de otros artistas viejos hacían la venta satisfactoria que los nuevos artistas no consiguieron. Pero los MODs vuelven a ser MODs y los Rockers vuelven a ser Rockers ante la caída del un Punk que ya no existe y un movimiento hippie que nunca consiguió la paz mundial. Hoy Paul Weller, The Who, Rolling Stones y la película de Queen son más garantía que cualquier otro artista del momento y los MODs se han reorganizado en las centralitas intelectuales de Londres oponiéndose políticamente a que Gran Bretaña salga de la Comunidad Europea y los Rockers regresan la mirada a artistas como Brian Setzer, George Thorogood y las reediciones de discos de figuras como Elvis Presley, Eddie Cochrane, Chuck Berry, Carl Perkins y otros de la época así como los revivals de Creedence Clearwater Revisited, Allman Brothers y Susan Tedeschi.

En internet comienzan a proliferar páginas y grupos de discusión inspirados tanto por el movimiento MOD como por el Rockabilly y esto puede ser resultado de una de dos cosas, o realmente hay carencia de arte contemporáneo en la música o esos dos ejércitos se niegan a morir. Preferiría lo segundo.

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